Un Cascanueces que llega desde la Opera de Londres


—Vuelve Cascanueces… ¿Es cierto que es el ballet más representado en el mundo?

¡Seguro que lo es y con sobrados motivos! Las versiones de «Cascanueces» son innumerables y para todos los gustos. La clave, por supuesto, está en la magnífica partitura que compuso Chaikovski ya casi al final de su vida para el cuento escrito por el genial Hoffmann y que llega al compositor a través de Alexandre Dumas. Un dato curioso es que este ballet se estrenó en San Petersburgo en 1892 junto a una ópera de un acto, «Iolanta», también de Chaikovski, y que es también un cuento que trata sobre una princesa ciega que logra sanarse y ver. «Cascanueces» e «Iolanta» son obras hermanas que habitan mundos de fantasía y en los que la protagonista —Marie o Clara e Iolanta (Yolanda)— deben atravesar una prueba simbólica o mágica para alcanzar la luz o la fantástica tierra de los dulces.

—La Alianza con la Royal Opera House es una contribución de lujo a la vida cultural de la ciudad…

Estamos haciendo realidad un sueño de varios años: ver las maravillosas producciones de ballet y ópera del Covent Garden londinense. Esta primera temporada acaba de comenzar con el «Don Giovanni» mozartiano. Veremos los tres grandes ballets de Chaikovski: «Cascanueces», «La bella durmiente» y «El lago de los cisnes». Además, en ópera tengo que destacar la nueva producción del «Fidelio» beethoveniano que coincide con los 250 años del nacimiento del compositor alemán en 2020. Dirige Antonio Pappano y el elenco está encabezado por Jonas Kaufmann y la joven soprano noruega Lise Davidsen. Todas las óperas están subituladas en español.

—¿Para qué públicos están pensadas estas funciones?

Se ha despertado el apetito por el arte lírico en Santo Domingo. ¡Pero queremos más! Los estudiantes solo pagan 250 pesos para entrar a una función de la temporada de Royal Opera en gran pantalla en el Teatro Nacional Eduardo Brito. La ópera es teatro, no lo olvidemos. Y estas producciones son absolutamente sensacionales.

—¿Y los estudiantes de canto? ¿Están ya proyectándose internacionalmente?

Cuatro cantantes dominicanos acaban de audicionar para el Teatro de la Zarzuela de Madrid y la soprano Carmenchu Domínguez cantó junto a Ferruccio Furlanetto y Carlos Álvarez el «Don Carlo» de Verdi. El tenor José Heredia está también muy activo en Estados Unidos y Nathalie Peña-Comas continúa presentándose en teatros europeos. Sor supuesto, este grupo ya es profesional. Hay voces jóvenes excelentes. La Fundación Sinfonía continuará con el programa que dirige el maestro Kamal Khan.

—Este programa de Londres se une al del Met de Nueva York, que se disfruta aquí hace ya unos años. ¿Ha encontrado el género el aliado que necesitaba en la tecnología?

Hay gente que entiende que es todo lo contrario: que las transmisiones al cine están aniquilando la ópera, pues se favorece la imagen por encima de la voz. ¿Mi opinión? Que gracias a la tecnología se está llevando la ópera a lugares y públicos muy diversos. Para nosotros, por ejemplo, «nuestra» casa de ópera es la Met de Nueva York. Por supuesto que nada se compara a escuchar en carne y hueso en el teatro la voz sin amplificar, el instrumento musical por excelencia y el más glorioso de todos, pero no hay que perder de vista que la ópera es teatro, drama, y que los cantantes representan personajes. Aquí está la grandeza, por ejemplo, de Plácido Domingo y de María Callas, que lo han tenido todo.

“En mi opinión, gracias a la tecnología se está llevando la ópera a lugares y públicos muy diversos”

Margarita Miranda, Presidenta de Amigos de la Ópera RD

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *